Viaje al Valle del Loira de Mikel Bort
Buenos días, voy a intentar resumir un precioso viaje que realizamos ( 3 chicas y un chico) a finales de este septiembre a Francia, espero que os guste.
Queríamos que éste, fuese un viaje diferente, así que nos planteamos, desde un principio el alquilar una autocaravana. Entre otras cosas, porque el viaje que íbamos a realizar tenía que tener un poquito de espíritu deportivo ya que con nosotros viajaban nuestras bicis.
Nos marcamos un itinerario para recorrer en 9 días (era lo que teníamos) una ruta que iba desde nuestra residencia en el sur de Tarragona hasta Orleáns. Allí era donde empezaba nuestro viaje hasta la desembocadura del Loira en Saint Nazaire. Seguidamente, nuestras intención era visitar la preciosa localidad de La Rochelle (ciudad donde Alejandro Dumas narra la fabulosa historia del Conde de Montecristo, entre otras cosas). Finalmente nuestro viaje haría un último alto en el camino en otra ciudad que uno ha de ver antes de irse al otro barrio… Carcassonne, ciudad mítica de la ruta de los Cátaros, Els Bons Homes, que la iglesia de entonces mandó quemarlos vivos a por herejes.
En resumidas cuentas, nuestro viaje iba a ser cultural, deportivo y como no, gastronómico y la autocaravana iba a jugar un papel muy importante, ya que nuestra intención era desplazamos hasta las poblaciones marcadas en nuestro itinerario para luego con las bicis realizar decenas de excursiones para visitar los fabulosos castillos que alberga la riveras del Loira.
Y, la verdad que todo salió a pedir de boca, con ella, con La Tambo, tal y como la bautizamos nos desplazábamos con suma facilidad hasta nuestros destinos. De allí, con bici a la oficina de turismos y de ésta a visitar todo lo que nos parecía más interesante…que era mucho. Si nos apetecía ir de cenita guai, pues eso, nos íbamos. Y, sino nos preparábamos nuestras viandas en La Tambo.
Deciros que Francia tiene una cultura muy importante de las autocaravanas y, prácticamente en cada población existe su área para conseguir agua, luz y como no evacuar las aguas grises y las más oscuras.
En lo cultural deciros que aquella parte de Francia nos cautivó a todos por su belleza paisajística, por la armonía en la construcción de viviendas y por el cúmulo de historia que reboza ( sobretodo por su época de esplendor de la monarquia absolutista francesa). Visitamos lugares como Orleáns ( preciosa su catedral con sus gárgolas ) en donde la historia épica y triste de Juana d’Arco tiene su mayor protagonismo) y las poblaciones con sus respectivos castillos de Cheverny (famoso entre otras cosas por inspirar y aparecer en los libros de Tintín), Chambord (con la famosa doble escalera diseñada por Da Vinci), Saumur, Angers, Blois ( chateaux famoso tambien por el asesinato que se perpetó en los aposentos reales del duque de Guisa ), Chenonceau (simplemente impresionante por su historia y por su conservación), Chinon (ciudad del Cardenal Richelieu… un cabroncete importante), Villandry, Clos Lucé (vivienda donde vivió y murió el gran Leonardo Da Vinci y en donde su espíritu se siente en el aire ) Tours, Saint Nazaire ( donde estaba y aún esta la mayor base de submarinos de los Nazis en la 2n guerra mundial, además posee uno de los astilleros más importantes del mundo), La Rochelle (impresionante su entrada en el vieux port intacta desde hace siglos y por su historia… Richelieu, Napoleón, narraciones como el conde de Montecristo, los 3 mosqueteros, etc. ), Pornic ( donde tomé uno de los caferet más apetecibles de mi vida…con buena compañía y unas vistas a la bahía preciosas ), Carcassonne ( visitar la Cité es regresar a unos cuantos siglos atrás en el tiempo y conocer la persecución de los Cátaros por la iglesia).
Nota cultural: toda la parte de la Francia Atlántica desde Burdeos hacia el norte presenta mucha historia (museos, monumentos, edificios, etc.) de la 2n guerra mundial por ser cuna de importantes combates antaño de la Francia ocupada por los Nazis.
En cuanto a lo deportivo, decir que simplemente genial…la verdad es que no hicimos mucha, mucha bici ( en total unos 300 km. ) pero visitar la ribera del Loira y sus poblaciones con bici fue una gozada. Además en Francia existe una cultura (muchos carriles bicis) y un gran respeto hacia el ciclista. Si os gusta la bici es ideal este viaje porque con ella podréis llegar a todas partes (es una zona muy plana en general). Por último comentaros que existe y ya es una realidad de una ruta verde conocida como La Loire à Vélo que bordea todo el río prácticamente de Orleáns hasta su desembocadura.
En cuanto a lo gastronómico, decir que comimos muy bien y por precios muy razonables en todas partes. Como colofón de nuestro viaje en bici nos pegamos una comilona de marisco en La Rochelle en el restaurante Andre
Mikel Bort
Posted: Octubre 8th, 2009 under Relatos.